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Indice:
Datos geográficos y descriptivos [+info nueva sep 2008]
Lugares típicos
Flora y fauna cepedana
Rutas de senderismo [+info nueva sep2008]
Otras excursiones por los alrededores [+info nueva sep2008]

Cepeda de la Mora se desarrolla en un entorno propicio a los sueños tranquilos, a los paseos nocturnos, a las excursiones en grupo, al humo de las chimeneas, a la nieve en invierno, a las cacas de vaca y las ortigas espontáneas. Su imagen, como todos los pueblos de la sierra, viene definida por la piedra de granito, elemento principal sobre las que se realizan todas las construcciones, y se construyen todas las vidas.

 

 

 

Datos geográficos y descriptivos [volver arriba]

Extensión: 31.4 km2
Altitud: 1.505 metros
Distancia a Avila: 42 km
Distancia a Madrid: 152 km
Población año 2008: 113 habitantes
Densidad poblacional: 3,6 h. por Km2

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Si deseas información de la distancia a Cepeda desde cualquier otro punto de España o el mapa de carreteras pincha aquí. También podrás encontrar información acerca de todas las parcelas del territorio a través de este visor con una fotografía áerea de la zona.

Límites

Cepeda, encuadrada en la actualidad dentro de la comarca del Barco de Ávila Piedrahita, limita al norte con: Villafranca de la Sierra, Villatoro y Mengamuñoz; por el sur con: Navadijos, Navalsauz y Hoyocasero; por el este con Navalacruz y Sotalvo; y por el oeste con Garganta del Villar.

 

Descripción del terreno

Cepeda es una villa enclavada en las estribaciones de la sierra de Gredos, más concretamente en las faldas de la Serrota y a una altitud de 1.505 metros.

El pueblo se ofrece recoleto, el término municipal está recorrido por la garganta de la Mora y el Río Alberche de oeste a este en su límite sur, por cuyo extremo pasa la Cañada Real occidental leonesa, donde el paisaje sufre un brusco cambio, apareciendo zonas boscosas en terreno rocoso y quebradizo, con curiosas formas entre las que sobresalen el llamado Peñon, o cueva del Maragato. en primavera ofrece un entorno de verdes y amarillos multitudinarios en matices. Hacia el sur y a su derecha predomina el verde del cervunal de la hermosa vega del Alberche; en el resto, el verde claro de cañada, salpicado en sus suaves lomas por el morado cantueso, y el verde grisáceo del tomillar, manchado aquí y allá de roquedos que adornan sus arrugas con la viva flor del digital. Tras este primer plano, la loma que limita la ribera derecha del río, en la que resalta la rojiza silueta de la vecina Navadijos.

En lontananza el zigzagueante horizonte, marcado por las crestas de Gredos, irradia una intensa luminosidad. Pero, si este paisaje se ofrece impresionante, no lo es menos el que, hacia el norte, nos expone la vieja Serrota, desde ésta su cara sur se muestra cercana y accesible.

A su derecha y antes de que la ladera venga a formar el puerto de Menga, por su hombro se abra una suave hondonada, antaño ruta contrabandistas, hacia la garganta de Mira el Río, en las medianeras tierras de Pradosegar y Muñotello. En este entorno, el viajero percibe en sus pulmones la invasión de un aire puro, tonificante y fresco, que le llena de vitalidad.

 

Climatología

Clima de montaña, se caracteriza por veranos cortos y no muy calurosos e inviernos largos y fríos con abundantes precipitaciones de nieve, y es el mismo de todas las elevaciones y laderas de la sierra de Gredos, Guadarrama, la Paramera y Ávila. Si venís a visitarnos no os sobrará un jersey en la maleta para las noches veraniegas y si es en invierno acompañaros de un buen plumas.

Si quieres saber el tiempo que hará la próxima semana en Cepeda pincha aquí.
Y también una predicción especial para excursiones de montaña relativa a la zona de Gredos.

Calendario Solar

Si tienes curiosidad por saber a que hora saldrá y se pondrá el sol cada día en el pueblo pincha aquí.

Censo de población (Año/habitantes)

 

Información catastral

El último censo catastral urbano en Cepeda se efectuó en el año 1990, del que resultaron:
Nº de Parcelas urbanas: 293
Nº de Titulares: 213.
Bienes inmuebles con uso residencial: 166
Otro uso: 227

Si deseas consultar los datos catastrales urbanos y rústicos, y tener acceso a planos cartográficos pincha aquí.

Lugares típicos [volver arriba]

Estos son sólo algunos de los lugares por los que paseamos y de los paisajes de los que disfrutamos la gente de Cepeda, quedan todavía varios por añadir, como Majaramojes, La Fuente del Tío Quinto, La Cruz del Pinar, La Caseta Camineros (por enumerar algunos) de los que sería interesante que la gente que más los conoce nos contara cosas para contar con más datos, así como completar la información que hemos ido recopilando de otros muchos.

 

La charca

Se encuentra por encima del pueblo, a unos 800 metros. Se va siguiendo el camino de la derecha del Vijuelo que transcurre junto a los prados. Para llegar a la misma se deja a la derecha un Molino antiguo en el trozo más escarpado del terreno. Por el camino te puedes entretener cogiendo y comiendo las ricas moras que nos ofrecen las múltiples zarzas que nos vamos encontrando.


Fotografía de Jose Mª Moreno Perucha

Se trata de una poza natural en la que se recoge el agua que baja de la sierra para posteriormente proceder al riego de huertos y prados por un sistema antiquísimo de regaderas, que se rige por unas normas especiales a partir del día 25 de julio (día de Santiago). Tiene un sistema que permite cerrar el paso del agua para proceder a su llenado y aunque el baño en la misma se encuentra totalmente prohibido, ha servido de alivio desde siempre a los calores del verano, aprovechándose la tonalidad, moreno serrano, que deja el sol en la piel, en sus inmediaciones.

Si se sube de paseo, de vuelta, se puede continuar por el camino de la derecha, que sale por encima del pinar, de nuevo al pueblo. No llega a una hora lo que se tarda en el recorrido completo.

Las chorreras

Se encuentran a unos 300 metros del centro del pueblo y es una formación del cauce del Arroyo de los Serranillos. El acceso es regular a esa zona, siendo aconsejable llevar botas para no calarse los pies.


Fotografía de Rafael García Blazquez

Es un lugar de gran belleza, sobre todo en primavera, cuando la vegetación se encuentra en todo su auge. Desde el pueblo se puede acceder de dos formas, por debajo del pinar que domina el paisaje, y por la calleja que empieza debajo de la Iglesia a la derecha, y cuando se llega al final de la misma, bajando por el último prado.

Servía de ducha cuando no había agua en las casas y siempre ha sido lugar de paseo o excursión para los jóvenes y pequeños.

 

El Río Alberche [modif. may2008]

El Alberche es el principal afluente del Río Tajo. Su manantial se encuentra a 1.808 m. de altitud, en el paraje conocido como Fuente Alberche, en la loma de Cuarenta Pinos, en el término municipal de San Martín de la Vega del Alberche, donde se nutre de las aguas purísimas del deshielo, a unos 10 kilómetros de distancia de nuestro pueblo.

Las primeras aportaciones de agua las recibe del Río de la Mora, procedente del Puerto de Menga y del arroyo Artillero, a la altura de la venta Rasquilla, recibe el caudal del Río Arenillas y unos metros más adelante recibe la contribución del río Piquillo, que baja procedente del puerto del Pico.

Es un río bastante variable en su nivel de agua, ya que en invierno y primavera hay abundancia de agua y su caudal recorre el cauce habitual, mientras que en verano el agua escasea.

El valle por el que discurre es estrecho y granítico, abriéndose paso entre gargantas y zonas verdes de gran belleza. Diseña por el sur el límite de Cepeda con los pueblos de Navadijos y Navalsauz (pueblo en el que vivió Rubén Darío y cuentan que dejó descendencia no reconocida). Denominándose a toda esta zona Alto Alberche.

La denominación Alberche proviene del vocablo árabe "al-birka" que significa alberca, quizás, debido a que en su curso pasa tanto por profundos barrancos como por planicies que se encharcan.

“El río Alberche nace en la Vega, pasa por Cepeda y desemboca en Talavera”, recitaban acompasadamente los niños hace años en la Escuela.



Fotografía de Mª Carmen Jiménez Jiménez

Se puede llegar hasta el tramo más cercano del río, bajando por la carretera que une Cepeda con Navadijos. Está a una distancia de 2,5 km, teniendo esta carretera en un día normal muy poco tráfico y siendo lugar habitual de paseo. Suele hacerse la bajada y la subida en 1 hora. ¡Cuántas veces lo hemos hecho también en bicicleta!

Hace unos años todavía podían verse truchas en su cauce, entre las piedras. Actualmente, con un poco de suerte, por la mañana temprano o al atardecer puede observarse alguna zorra bebiendo o algún visón escapado de alguna granja de animales olisqueando por los alrededores.

Aproximadamente a un kilómetro del pueblo, y a uno de los lados de la carretera se observa la Fuente de las Arrieras, en la que se escucha el croar de las ranas. El paseo transcurre por lo demás entre cercas de dehesas y prados en los que pastan tranquilamente las vacas.

 

La Cuesta

En Cepeda se denomina así a la zona de la Cuesta de Vergallanta, se encuentra por debajo del Peñón o Cueva del Maragato, y estuvo habitada hasta mediados del siglo XX. Es el lugar más cálido y al abrigo de todo el término, en el que se han visto las especies animales más dispares y crecen árboles imposibles de ver con fruto en otras zonas.

El origen de la “Casa de la Cuesta” se remonta a principios del siglo XX, y a la iniciativa emprendedora de sus habitantes, que habiendo tenido conocimiento del proyecto de la construcción de un pantano en las inmediaciones, decidieron trasladarse a vivir a ese paraje. Originariamente era una especie de venta, en la que se hospedaban y guardaban sus ganados los trashumantes, en su paso hacia Extremadura, o de vuelta, hacia sus lugares de origen. La vivienda fue abandonada a principios de los años 80, consecuencia del progreso y el cambio en los modos de vida.

Esta zona era conocida como “La Extremadura de Cepeda”, ya que posee un microclima específico, que permite el cultivo de plantas que precisan un ambiente más cálido. En cuanto a la fauna, es rica en conejos, perdices y truchas, que abastecían el alimento diario de la casa.

El cauce del río Arenillas, al que se accede por la calleja, en la que crece salvaje el poleo, y después a través de los prados, forma pequeñas pozas entre las piedras de belleza singular y completamente reservadas con la vegetación de miradas indiscretas.

Se puede acceder a la misma en coche desde la carretera de Ávila a Arenas, en un desvío sin señalizar que hay en el pinar o desde el pueblo, siendo más complicado, ya que parte del trayecto es andando, no hay camino más que hasta la Hidroeléctrica; siendo no obstante, lugar de excursión en verano para la gente de la zona.

Separando Cepeda con Navalsauz se encuentra un puente romano también muy interesante, el Puente Mocho, debajo del cual discurre el río Alberche y en el que aún quedan vestigios de la calzada romana que sube por el Puerto del Pico.


Fotografías de Mª Carmen Jiménez Jiménez

La Calzada Romana fue trazada dos siglos antes de Cristo y perteneció a una red secundaria que cruzaba la sierra de Gredos y se ramificaba después en la provincia de Ávila. Desde el alto del Puerto del Pico hay unas vistas espectaculares en las que puede observarse que es una de las mejor conservadas de España. Esta impresionante obra ha resistido el paso del tiempo, y con un magnifico trazado salva el importante desnivel de la vertiente meridional del citado puerto.

Por esta antigua Calzada Romana, la llamada Cañada Real Leonesa cruza la Sierra de Gredos por el abrupto Puerto del Pico, camino de las dehesas y pastos invernales extremeños. El Puerto del Pico ha sido durante siglos el paso natural entre la altiplanicie abulense y el valle del Tietar.

Con la colaboración de Jaime González García.

 

Los Molinos [+ info sept 08]

En una comarca con corrientes de agua relativamente abundantes, pero con una agricultura en gran parte basada en los cereales de secano, tuvieron gran importancia los molinos hidráulicos. En el pueblo existen topónimos por varias zonas de prados como “La Cerrá el Molino”, “Los Molinillos”.

Los pueblos molineros por excelencia eran Muñotello y Pradosegar, en los que se llegaron a contabilizar 40 molinos harineros, no olvidemos que el nombre de "La Serrota" proviene de "sierra errota" o "sierra de molinos"; en Cepeda, cuando se realizó la encuesta para el Catastro de Ensenada existían 3 molinos en el pueblo.

En el territorio de Villatoro se producían piedras de molino para satisfacer la demanda de ruedas para pequeños molinos familiares en el lugar conocido como “Los Rondales”.
Antiguamente el pan era el alimento fundamental, no faltaba en ninguna casa, ni la harina en la alimentación de los animales. En el Molino de Cepeda, situado en la subida desde el Vijuelo hasta la Charca se molía centeno para guarros, gallinas, etc. Dejó de funcionar en el año 1977.


Molino del Vijuelo. Foto de Javier García / Piedra de Molino. Foto de Carmen Palomares.

A parte, existían otros molineros, que se llevaban el grano y traían la harina para el pan, uno de ellos situado en la Ribera de Navacepedilla y otro en Naharros, que era en el que se molía el trigo.

El trueque que solía hacerse era de dos fanegas de centeno por una y media de trigo molido. Los tenderos también cambiaban centeno cepedano por ultramarinos y ropas en la Plaza.

 

La peña gorda


Fotografía de Jose Mª Moreno Perucha

A las afueras del pueblo, uno de los mejores lugares para contemplar Cepeda desde lejos. Se divisan también todos los alrededores, desde Navadijos hasta Serrota, pasando por La Vega al fondo. Por la noche es un lugar excepcional para subir con los amigos, escuchar el silencio, contemplar las estrellas (especialmente en agosto es espectacular observar sentados sobre la roca la lluvia de estrellas o "Lagrimas de S. Lorenzo") y contar las farolas que todavía siguen luciendo.

Cuando eres pequeño era una piedra enorme y gorda pero a la vez que vas creciendo y vas volviendo con los años, se va haciendo más pequeña, en parte fagocitada por el pinar, pero sobre todo por los recuerdos.

 

La Ermita del Santo


Fotografía de Pedro López Amezcua

En la actualidad sólo pueden admirarse ruinas, y recibe pocas visitas, algún excursionista que sube a Serrota, baja a dar una vuelta, y poco más. En otros tiempos los cepedanos hacían romería a la ermita, y por lo que ha quedado escrito respecto a las mismas, no debían pasárselo nada mal en ellas.

Durante la Edad Media la Iglesia estuvo presente en todos los ámbitos de la vida de la comunidad, en el mundo de la cultura, de la moral y las costumbres. Lo divino y lo humano formaban parte de la misma realidad esférica. La idea de que la vida terrenal del humano es un mero tránsito hacia la divina condicionó fuertemente la realidad de la sociedad medieval.

El aldeano prefería la ermita a la parroquial, las parroquiales son el símbolo de la Iglesia institución, en cambio, la ermita es algo mágico, le era más cercana, más gremial, incluso su ubicación marginal a la aldea, o lejana a ella, le identificaba más con su realidad social. La ermita quitaba rigidez al culto, encajaba mejor con la mentalidad supersticiosa a través de la meditación del santo patrón y permitía una expresividad más festiva e informal, siendo la causa de su proliferación. Así hay constancia, de que a la ermita de S. Martín de Serrota acudían en romería vecinos de Villafranca, de las tierras de Bonilla y de Villatoro. En el día de su festividad se organizaban grandes festejos, y, a pesar de situarse a tan considerable altura (Cerro del Santo), eran muchos los que acudían allí con sus carretas. Los divertimentos se prolongaban varios días, y, apoyados en la devoción alargaban fiestas y luminarias, que no terminaban hasta bien entrada la noche, eso sí, celebrándose en su derredor bailes y charangas. Como parece ser que las hogueras no eran suficientes para sobrellevar los crudos fríos nocturnos, los bailes se prolongaban hasta el interior del templo, lo que llegado a oídos del visitador eclesiástico, motivó que éste enviase el siguiente mensaje: “… porque informado su merced de que en las noches de los referidos días, en que a dicha ermita concurren para celebrar la fiesta, algún número de personas de ambos sexos, y persuadidos de que es culto al glorioso santo aquello con lo que tanto se le ofende, como formar bailes dentro de la ermita… mandamos que dentro de dicha ermita, no se celebren bailes, juegos de naipes, ni otros divertimentos”.

La siguiente copla califica a los habitantes de algunas localidades con la cualidad que a juicio coplero les destacaba:

En Villanueva los churreros
En Vadillo vinagreros
En Villatoro tramposos,
que por no pagar diezmos
tienen a la iglesia pobre
y en estado lacerioso.
En Amavida cabreros
y en Pascual Muñoz la fama
de los grandes ganaderos,
más dejan el ganado sólo,
por no mantener los perros.
“Pradosegar y Muñotello
Son de grandes Molineros,
de dos costales de trigo
dan de centeno uno y medio.
Los de Menga mesoneros.
Los de Cepeda fiesteros,
de San Martín de Serrota,
siempre se marchan los últimos
aunque llegan los primeros.

Bueno, ya sabemos de donde nos gustan a nosotros tanto las fiestas.

Extracto de las Investigaciones de D. Dámaso Barroso.

 

Barrerillas Blancas

Mirando desde el Vijuelo al oeste se distingue en el paisaje un camino con mucha pendiente de un color muy claro. Este es el paseo típico del final del invierno, cuando se han cogido unos kilos de más y hay que bajarlos a toda prisa.

Desde el Vijuelo se toma el camino de la izquierda una vez atravesada la valla. Siguiendo adelante hay que atravesar un arroyo al que se iba a lavar antiguamente la ropa de los difuntos.

A partir del mismo,la cuesta se va haciendo más pronunciada, se va jadeando más deprisa y late el corazón más fuerte, estamos llegando a Ventanilla Jorao, lugar de recreo al que antiguamente subía la maestra a los muchachos de la escuela los jueves para que jugaran entre las peñas. El nombre viene de la semejanza de la disposición de las piedras con una ventana. Es una zona de muchas piedras y muy viborera, por lo que hay que extremar la precaución.


Ventanilla Jorao. Foto de Caty.

A mano izquierda, casi llegando al final de la cuesta se puede retomar el aliento en una fuente que hay por debajo del camino. Desde ella, y tomando la vereda de la derecha se llega a Mesa Redonda, una lancha de piedra sobre la que se encuentran grabados los hierros antiguos de las marcas del ganado. Siguiendo de frente se sale al camino de las Queseras. Si lo tomamos de subida, hasta la primera portera, encontraremos abajo, a la izquierda la Fuente de la “Cerrá los Praos” . Bajando hacia abajo, por el camino, se llega a la Carretera de Garganta, por la que a mano izquierda se llega de vuelta al pueblo.

 

El Juncal

A mitad de camino entre Cepeda y Garganta del Villar, por la carretera, a unos 2 km. del pueblo, dejando atrás la “Cerrá la Lumbre”, los árboles del “Arromejo” y el prado de “Las Cervianas”, entre otros, nos encontramos a mano izquierda con “La casa del Juncal”, su nombre proviene del enclave del paraje, en el que predominan los juncos, que encuentran su hábitat natural en la ribera del río Alberche.


Fotografía de Jose Mª Moreno Perucha

Esta finca, propiedad del Municipio, pasó a manos “forasteras” mediante una venta, acaecida en torno al año 1948, pasando a denominarse desde ese momento “Dehesa de S. Martín”.

En esa época comenzó a habitarse la casa, que se dotó de personal para atender al ganado; en la actualidad, las alambradas y la proliferación de vehículos que acortan las distancias, han permitido prescindir de gente estable para el mantenimiento de la finca, aunque sigue albergando ganado desde mediados de junio a octubre.

La situación de esta finca es privilegiada, y tiene una capacidad para mantener más de 150 cabezas de ganado, con los excelentes pastos que produce, dada su abundancia de agua. En cuanto a la fauna, entre los juncos, suelen anidar los patos y otras aves.

Con la colaboración de Jaime González García

 

La Serrota


Fotografía de Antonio Pérez Alonso

La Serrota está situada en el Sistema Central, su pico más alto es el Cerro del Santo a 2.294 m. de altitud. Constituye junto con la Sierra de la Paramera (Pico Zapatero, 2.160 m) y la Sierra de Villafranca (Cerro Moros, 2.059 m) una alineación que discurre en dirección NE-SO en paralelo a la Sierra de Gredos por su ladera norte. Se trata por lo tanto de las primeras estribaciones del Sistema Central. Está delimitada respecto a la Sierra de la Paramera por el puerto Menga, y por el puerto Chia y el de Villatoro respecto a la Sierra de Ávila. Es una de las zonas más frías de España. En su cumbre quedan restos de morfología glaciar (morrenas, circos etc). Los ríos Adaja y Corneja, ambos pertenecientes a la cuenca hidrográfica del Duero nacen en ella, así como varias de las fuentes más importantes del río Alberche en su tramo alto.

En su geomorfología forma parte del zócalo hercínico constituido por materiales ígneos al igual que todo el Sistema Central. Existe la presencia de diversas formas de modelado: arrasamientos erosivos, alteraciones de las rocas, encajamientos fluviales. Pero destaca el modelado glaciar y periglaciar, más importante el segundo (valles en cuña, nichos de nivación, pedreras,...) que el primero, reducido a formas de transición del modelado glaciar al nival.

En la actualidad forma parte junto a la Sierra de la Paramera del Espacio Natural de Sierras de la Paramera y Serrota, creado por la Ley 8/1991 de 10 de mayo de Espacios Naturales de la Comunidad de Castilla y León.

 

Chozo Blanco


Fotografías de Mª Carmen Palomares Jiménez

En la Dehesa de La Serrota, enclave perteneciente a Villafranca de la Sierra, en la ladera sur del vértice geodésico Serrota, a 1.800 m de altitud, existe un corral para el cierre del ganado y un chozo hecho todo en piedra de leucogranito, habitual en la zona, que le daba una tonalidad blanca peculiar. Hoy en día está enfoscado en su parte externa con cemento mientras que en la cara interna se pueden observar las características constructivas. Dispone de muros de 1 metro de espesor, dos camas en piedra, chimenea y puerta orientada al sur. Fue utilizado por los pastores, durante su estancia veraniega en la dehesa, para guarecerse del frío y vigilar, desde su privilegiada posición, al ganado del ataque del lobo. A unos 2.000 m quedan la ruinas de lo que en tiempo fue la ermita de San Martín de Serrota

Información recopilada en Wilkipedia

 

Majaramojes

Que alguien se anime a contar sobre Majaramojes... de momento unas fotitos.


Fotografías de Jose Mª Moreno Perucha

 

 

 

Flora y Fauna cepedana[volver arriba]

Flora

La formación de matorral es la predominante, donde destaca el piorno serrano (Cytisus balansae), leguminosa arbustiva que no llega a superar el metro de altura, acompañando a ésta especie aparece el enebro rastrero (Juniperus communis) en su forma postrada de montaña, también abunda muy conocido en otros lugares por el uso de sus gálbulos (nebrinas) para la obtención de ginebra al redestilar el whisky con dichas nebrinas, es frecuente también la existencia de helechares según subimos en altura. Cerca del límite inferior de los piornales se observan otros piornos que cubren superficies en el piso del roble como consecuencia de la tala. Entre ellos destacan la hiniesta (Genista cinerea), la retama negra (Cytisus scoparius) y el escobón (Genista florida), muy usado éste para la confección de escobas, techumbres y para encender la lumbre de los hogares. Aquellas partes libres de arbustos están ocupadas por prados de diente donde se alimenta el ganado. Las praderas y pastizales adquieren gran relevancia, destacando los cervunales, desarrollados en suelos profundos con hidromorfia temporal, donde es característica la presencia del cervuno (Nardus stricta). Las formaciones arbóreas presentan escasa entidad, destacando las masas de roble melojo o rebollo (Quercus pyrenaica) en las partes bajas junto a las encinas (Quercus ilex), que adquieren casi siempre la forma de monte adehesado. En las márgenes de los ríos aparecen retazos del típico bosque galería a base de chopos (Populus alba) y sauces(Salix atrocinerea) . Respecto a las masas de repoblación destacan los pinares de pino silvestre (Pinus sylvestris) y pino negral o resinero (Pinus pinaster).

Mención especial merecen los dos endemismos (ficha en .doc) que comparte La Serrota con la contigua Sierra de Villafranca, se trata del Pseudomisopates rivas-martinezzi y el Senecio coincyi, catalogadas ambas como especies en peligro de extinción por el Decreto 63/2007, de 14 de junio, por el que se crean el Catálogo de Flora Protegida de Castilla y León y la figura de protección denominada Microrreserva de Flora. También en la Lista Roja de la Flora Vascular Española Amenazada de n oviembre de 2007 elaborada por el Ministerio de Medio Ambiente.

 

Fauna

Debido a la gran diferencia de altitud entre el valle y las cotas más altas, existe una gran variedad de animales que pueblan en su termino.

- Aves
Las paseriformes están ampliamente distribuidas, tanto el el piso basal representadas por la collalba rubia o la tarabilla común, como en las zonas altas de los piornales, pedrizas, cervunales y praderías, donde abundan el roquero rojo, el roquero solitario, el acentor común, la totovía, el escribano montesino, etc. Gozando algunas de ellas de la categoría de interés especial por el Catálogo Nacional de especies amenazadas.

Las rapaces, destacando el águila real, el, gavilan, el milano, el cernícalo, etc.., que sobrevuelan estos parajes. O las carroñeras, como los buitres, que nos visitan desde sus asentamientos más meridionales cuando les atrae la presencia de algún animal muerto.

Existen otras especies muy valiosas de la fauna ibérica como la cigüeña blanca o el buho real y otras de enorme interés cinegético como la perdiz, la codorniz, la paloma y el zorzal.

Esta es la ficha de todas las aves que viven en nuestro término, si observas que falta alguna nos lo comunicas para añadirla, las fotos también esperamos irlas cambiando por las que nos vayáis enviando. Elaborada por Carmen Palomares.

- Mamíferos
Corzo, jabalí, lobo, zorro,gato montés...

Esta es la ficha de los mamíferos que viven en nuestro término, si observas que falta alguno nos lo comunicas para añadirlo. Elaborada por Carmen Palomares.


- Anfibios
Las especies observables son la rana ibérica (rana pasilarga), rana común (rana pereci), ranita de san Antonio (Hyla arborea), salamandra común ibérica (Salamandra salamandra), el gallipato (Pleurodeles waltl), el tritón jaspeado (triturus marmoratus), el sapo común (Bufo bufo spinosus).

- Reptiles
Pueblan nuestro término el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), la lagartija serrana (Lacerta monticola cyreni), la víbora hocicuda (Vipera latasti) y la culebra lisa europea.

 

Rutas de alrededores [volver arriba]

1. Ruta a las chorreras (color azul oscuro)

Se encuentran a unos 300 metros del centro del pueblo y es una formación del cauce del Arroyo de los Serranillos. El acceso es regular a esa zona, siendo aconsejable llevar botas para no calarse los pies.

Es un lugar de gran belleza, sobre todo en primavera, cuando la vegetación se encuentra en todo su auge.

Desde el pueblo se puede acceder de dos formas, por debajo del pinar que domina el paisaje, y por la calleja que empieza debajo de la Iglesia a la derecha, y cuando se llega al final de la misma, bajando por el último prado.

 

2. Ruta a la Cueva del Maragato (color verde)

Saliendo del pueblo dirección Madrid, según atravesamos el puente junto al pueblo tomamos el camino que sale a mano derecha, cuando se bifurque a unos 200 metros, escogeremos el camino de la izquierda.
Seguiremos por él hasta encontrarnos con una portera de hierro que cruzamos, siguiendo por el camino hasta que a unos 150 metros nos volvemos a encontrar dos caminos, tomaremos el de la izquierda, que no tiene portera, siguiendo por este nuevo camino aproximadamente 1,5 km para llegar a una alambrada que debemos cruzar.
Estamos ahora en el cordel del puerto el pico, que hoy todavía se utiliza para la trashumancia. Siguiendo por el hasta llegar a una altiplanicie donde veremos de frente un peñón, bajaremos a la base del mismo, escorados a la derecha del peñón, para llegar a ver el enorme hueco en la base de ese peñon, es el refugio del bandido Maragato, lo que hoy conocemos como la cueva del Maragato. Desde el podremos apreciar el enclave que utilizaba el bandido para ver venir a los que pasaban por el camino que vemos en la loma de la derecha.

 

3. Ruta a la presa y el Molino (color amarillo)

Saliendo del pueblo dirección Madrid, según atravesamos el puente junto al pueblo tomamos el camino que sale a mano derecha, cuando se bifurque a unos 200 metros, escogeremos el camino de la derecha.
A unos 700 metros encontramos la primera portera, es de hierro y la rebasamos, siguiendo por el camino que traemos hasta unos 75 metros donde atravesaremos la segunda portera.


Embalse. Foto de Jose Mª Moreno Perucha

A unos 2 km. nos encontramos un camino a la derecha que nos llevará hasta el embalse, si también queremos ver el molino, seguiremos el camino que traíamos a unos 50 metros a la derecha y bajando al cauce del río Alberche, que hay que atravesar, veremos un antiguo molino.


Molino. Foto de Jose Mª Moreno Perucha

 

4. Ruta a las Ruinas de la Ermita de S. Martín y Serrota (color rojo)

El desnivel es de 794 m. y la duración de la excursión 6/7 horas ida y vuelta. Con una dificultad media. Para localizar la mejor subida seguid los consejos de la gente del lugar.

Se considera imprescindible, siendo cepedano, haber subido alguna vez hasta su cima (o por lo menos haberlo intentado). Se recomienda salir temprano, para evitar el calor del sol serrano. Se suele quedar en la fuentecilla, ataviados con un par de botellas de agua rica, alguna gorra o sombrero, algún palo compañero de viaje, unos cuantos chorizos, un par de tortillas y un poco de pan de pueblo del día anterior. El punto culminante es la coronación de la cima, la llegada al Telégrafo, con la costumbre de dejar mensajes entre sus piedras, en la bajada se puede incluir la visita a las antiguas ruinas de la Ermita del Santo.

Según los historiadores el nombre proviene de "sierra errota" o sierra de molinos. Siempre allí, impasible, año tras año, pase lo que pase, siempre coronará nuestra mirada al norte. Cuando estamos tristes, alegres, melancólicos, cuando estamos solos o todos juntos, sabemos que siempre sigue allí, generación tras generación, observando tranquila nuestra vida en Cepeda.

Enla bajada se puede incluir la visita a la Ermita del Santo actualmente en estado ruinoso, pero que en otros tiempos fue muy importante para la devoción de los aldeanos de la zona.


Fotografías de Pedro López Amezcua

 

5. Ruta Puerto de Menga - Nacimiento del Río Alberche (color morado)
(por la Serrota)

Agua: Se puede encontrar.
Desnivel: 727 m.
Duración: 4/5 hs. solo ida.
Dificultad: Medio/Baja
Cartografía IGN/SGE: 554 - 555

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El interés de este recorrido que vamos a iniciar en el Pto. de Menga (1.594 m), es eminentemente paisajístico, centrándose en la contemplación de los bellos parajes que discurren por el valle del alto Alberche. Iniciamos nuestra andadura con la vista puesta en nuestra cima que no es otra que el Berrueco Negro (1.603 m), que es una oronda cima cubierta de piornos, pasamos un próximo collado y descenderemos al cauce del arroyo de Bajondillo, lo cruzamos y ascendemos a la cuerda que sube al Cordal Nevero, dejando a la derecha el antiguo camino que iba de Cepeda de la Mora a Muñotello.

Continúa nuestra lenta ascensión sorteando todo tipo de inconvenientes, hacemos cima en el Cerro del santo (2.198 m), un suave y reparador descenso nos deposita en el Cdo. de la Honda (2.177 m) para seguidamente acometer las lomas del Cerro Calamocho (2.264 m), una vez pasado un suave collado (2.254 m) acometer la ascensión a la cima estrella del día, que no es otra que la Serrota (2.294 m), y desde su cumbre de un bello panorama, que abarca el Valle del Adaja y el Valle del Alberche, disfrutando de un incomparable panorama que nos ofrece el Valle de Amblés el cual forma un triángulo cuyo vértice se localiza en el extremo O, en el nacimiento del río Adaja, donde se ponen en contacto las laderas de la Sierra de Ávila con la Serrota y se abre en amplia vega hasta el término de Ávila.

Reanudamos nuevamente nuestro camino anterior y al alcanzar de nuevo el Cerro del Santo, tomamos ahora dirección S. y tras pasar el Alto de Cerradillas, alcanzar las gruesas lomas de la cima del Canto de la Oración (2.053 m), aprovecharemos para contaros que de todas las localidades del alto Alberche , la única que no pertenecía al Señorío de Valdecorneja era Cepeda de la Mora que era posesión del Señorío de Villatoro, y las aguas que vierte Serrota son compartidas por las cuencas de los ríos Duero y Tajo, así de esta manera todos contentos con tan generosa actitud. Según vamos descendiendo cómodamente vamos orientando nuestro ya lento caminar en dirección O., como iréis comprobando por aquí es abundante la vegetación rastrera, integrada por comunidades vegetales que viven en fisuras y grietas de los canchales.

Continuamos por escuetas cumbres redondeadas, cubiertas de un denso manto de piornos, hasta alcanzar el Cerro de Cueto (1.983 m), a nuestra izquierda Gta del Villar y a la derecha lo hace la Gta. de las Hoyuelas que es subsidiaria del río Corneja. Continuamos pasando el Cerro Pelado, a continuación iniciar una suave ascensión hasta la cima de Guijuelos (1.917 m), aquí principiamos una cómoda bajada dirección S., hasta alcanzar el Pto. de Chía (1.701 m), una suave ascensión nos deja en la cima del Velacha (1.812 m), por redondeadas lomas cubiertas de una densa vegetación llegamos a la cima del Cervunaloco (1.924 m), continuamos un reparador descenso para alcanzar la cumbre de Salesas del Arrecio (1.815 m), un corto ascenso para alcanzar la peladas lomas del Prado Redondo (1.900 m), arribamos al lugar conocido como corral de la Majada de la Peña, a continuación y ya descendiendo al S., pasamos La Gama, Piñuelas y el Cerro Santo (1.743 m) y a unos 1.500 m encontramos la fuente en la que nace el Alberche. A su alrededor, las formaciones vegetales que dominan el paisaje son los pastizales que se sitúan en depresiones y en los lugares menos pendientes y sirven de soporte a gran número de cabezas de ganado, base de la economía de la zona. La ruta finaliza aquí, en tan paradisíaco lugar, ha sido una bella y amena etapa.

Guía Turística de Gredos
Autor: Carlos Frías
Ed.: Fondo Natural S.L.

 

6. Ruta a Muñotello (atravesando la Serrota) (color naranja)

Agua: Se puede encontrar.
Duración: 4/5 hs. solo ida.
Dificultad: Media:
Distancia aproximada: 15 km.

Mapa de Relieve: si quieres ver el mapa de relieve pincha aquí.

Esta era la ruta del estraperlo, muy frecuentada en la postguerra, ya que se traían de allí alimentos de primera necesidad como aceite, harina, azucar, arroz, telas…Cuando se acabó el racionamiento venía de allí el tendero un día por semana, con mulas, cargadas a cada lado con un cajón de madera. También transitaba el camino el sastre, que venía a hacer los trajes a los hombres (pantalón de pana, chaleco y chaqueta).

El recorrido que atraviesa la Serrota es de aproximadamente 15 km. andando por la ruta naranja y 18,5 km. en coche de vuelta, y se puede hacer muy tranquilamente en 5 horas, con las oportunas paradas para admirar el paisaje, sacar las oportunas fotos y dar buena cuenta de la merienda. Es fundamental el protector solar y algo de ropa de abrigo. También, está previsto, al final del recorrido contar con un coche de apoyo para la vuelta por carretera.

Iniciamos el camino subiendo en dirección al Vijuelo, pasamos por La Charca, y dejamos Majaramojes a la derecha, tomamos el camino de la Sierra hasta su término, es muy importante ir dejando las porteras en el recorrido tal como se encuentran para no molestar a los ganaderos de la zona. Cuando llegamos a La Serrota se pierden caminos y veredas, el resto del camino depende de nuestra orientación, una brújula si se lleva y un poco de sentido común, ya que algunos tramos son complicados, hay que ir salvando precipicios y desniveles bastante pronunciados, en algunos se encuentran praderas a modo de grandes toboganes naturales, zonas de lanchares enormes y piornos, cada vez menos acostumbrados a encontrarse con nadie, y que van haciendo la zona de su propiedad. El paisaje es alucinante, girando en círculo sólo se ve naturaleza, ningún vestigio de civilización. Es muy cerca ya de Muñotello cuando se vuelve a encontrar un camino de bajada al pueblo y alguna pared de prado.

En primavera lucen los pastos un verde natural, rebosa el agua por algunas zonas y hay que ir pisando sobre terrones algunos tramos, no falta tampoco el agua de los arroyos en el recorrido, sin nada que haga pensar que ese agua, que no puede nacer muy lejos, pueda no ser potable.


Excursión Mayo 08. Fotografía de Mª Carmen Palomares

En la otra cara de la Sierra nos rozamos con los piornos ya en flor, que desprenden a nuestro paso toda su fragancia, con los jazmines de roca, que deben olerse en un ramo para que desprendan el aroma, Zapatitos de la Virgen en las zonas más húmedas, y ya en término de Muñotello con las Violetas salvajes y las Peonías a punto de echar su flor.
En fin, una amplia gama de olores, colores, sonidos naturales y belleza paisajistica en su estado más puro, que es muy difícil de plasmar en una foto.
Si ya se que no me he enterado muy bien por donde hemos ido pasando, pero ya iremos añadiendo explicaciones, un poco más fiables, de alguien a quien le guste más la geografía que la poesía.

 

Una variante de la misma excursión es la ruta marcada en color rosa.

Como se puede apreciar el recorrido es mucho mayor, además el telégrafo se encuentra a 2292 m. de altitud, que es el punto desde el que comienza el descenso, y Muñotello a 1171 m. por lo que se complica aún más, ya que con la excursión en línea recta prácticamente no se superan los 1800 de subida y la bajada es bastante pronunciada. Esta excursión se realizó en junio de 2008, un mes después de la anterior, en 8/9 horas y no quedaron muchas ganas a los participantes en la misma volver a repetirla.

Carmen Palomares


Excursión Junio 08. Fotografía de Javier García

 

 

 

Otras excursiones de alrededores [volver arriba]

Nuestro pueblo se encuentra en una excelente situación para descubrir en sus alrededores muy diversos tipos de turismo paisajes encontrados y distintos momentos históricos, que intentaremos ir reuniendo en esta página. Seguro que se os ocurren muchos más, estamos esperando vuestras sugerencias. También observaréis que nos faltan fotos, contamos con vosotros.

1. Ruta a Castro Ulaca

Es una excursión a los restos arqueológicos de lo que fue el poblado vetton de Castro Ulaca, este pueblo celta habitaba nuestra zona antes de la llegada de los romanos. La ruta se puede hacer en una tarde, el lugar en cuestión se encuentra a 23 km de distancia (46 km ida y vuelta) en coche, y desde donde se deja el vehículo, 20 minutos de subida andando por el camino, dificultad media.



Salimos del pueblo dirección Ávila, hasta llegar a Solosancho, tomamos el desvío a la derecha de Villaviciosa, es necesario atravesar el pueblo y continuar unos 100 m., hasta ver indicaciones en una parcela a la izquierda, en la que hay un camino por el que se inicia el recorrido. A 2008 no hemos tenido que pagar ninguna cuota de acceso al recinto.
Hay 14 puntos señalizados de interés, el primero de ellos sería la puerta de acceso a la ciudad, más arriba se ve la recreación de las antiguas murallas, también han reconstruido alguna de las viviendas habituales de esta tribu, de planta rectangular, pero lo más bonito que se puede observar es una escalera labrada en la roca, desde la que se realizaban las ofrendas y la sauna. El recorrido completo del territorio vettón es más o menos llano, una vez arriba, y merece dedicarle tiempo, para poder observar todo con detalle.


Fotografía de Caty Sánchez

Es también muy impresionante la cantidad de terreno que ocupa y el lugar estratégico, desde el que se divisa buena parte del Valle Amblés y que les permitía divisar a los enemigos a muchos kilómetros de distancia.

En esta web hay mucha más información de Castro Ulaca http://www.celtiberia.net/verlugar.asp?id=42

Carmen Palomares

2. Ruta por las Ventas – Puerto el Pico - Parador de Gredos

Se recorren en total unos 55 km de distancia en coche, saliendo del pueblo por la carretera que lleva a Ávila y volviendo por Navadijos. Esta ruta puede hacerse de 0 a 99 años, es histórico-gastronómica y su mejor horario es media mañana para volver, comido, con el café tomado y a echarse la siesta al pueblo.


En la Fonda tomamos la carretera a la derecha, dirección Arenas de S. Pedro, lo primero que descubrimos a la derecha en una zona de curvas es el Peñón o Cueva del Maragato, en el que se cuenta que vivía el famoso bandolero y desde el que observaba a sus víctimas, no se puede parar y el acceso a la cueva es desde el otro extremo y muy complicado. Lo mejor es admirarlo de paso.


El Peñón - Foto de Rafael

Más adelante, opcionalmente se puede tomar un desvío difícil de localizar si no se va muy pendiente, porque está sin señalizar, que sale del pinar a la derecha, es un camino sin asfaltar que baja hasta el Puente Mocho, en el que se conserva parte de calzada romana y se puede observar lo que queda de la Casa de la Cuesta, el puente divide el término de Cepeda con el de Navalsauz.
De vuelta a la carretera, continuamos a la derecha y nos encontramos nos vamos encontrando con las ventas: Venta del Obispo, Venta de Rasquilla y Venta de Rasca, excelentes para tapear, sobre todo las famosas patatas revolcones de la zona, acompañadas de torreznos de cuatro caras y también para comer económicamente. Podemos aprovechar para reservar mesa. En el verano toda la zona está repleta de coches y niños refrescándose a la orilla del río. Las ventas nos recuerdan lo importante que en el pasado fue esta vía de paso para los ganaderos y los comerciantes.
Después del aperitivo y el refresco se puede continuar hasta el Puerto del Pico, siguiendo la misma carretera, y admirar desde arriba la inmensidad y la gran obra de ingeniería de los romanos en el trazado de la calzada en el desnivel del puerto.


La Calzada Romana – Foto Mª Carmen Jiménez

Después volveremos por el mismo camino, pararemos para comer, y en la Venta de Rasquilla tomaremos el camino de la izquierda dirección S. Martín del Pimpollar, por la misma carretera, pasado ese pueblo, a unos 6 km nos encontraremos a la derecha con el Parador de Gredos, merece la pena bajarse a observar el paisaje y disfrutar tomando el café en él. El edificio se construyo en un principio como refugio de caza del Rey Alfonso XIII y una de sus salas “el salón del silencio” cuenta también con el privilegio de haber servido a los constituyentes para elaborar la Carta Magna de 1978, toda la historia y las anécdotas del parador se cuentan en esta página http://www.parador.es/recursos/doc/Fichas_paradores/Descripcion/Castellano/1663096939_2782007142857.pdf
La vuelta se puede hacer continuando hasta Navarredonda de Gredos, y aquí cogiendo el camino rural que va a Navadijos, atravesando el pueblo, sale la carretera de Cepeda de la Mora.


3. Villafranca – Bonilla de la Sierra – Piedrahita - Muñana

Son rutas para admirar el paisaje urbano de unas poblaciones con mucha historia, que se ha reflejado en sus construcciones. El recorrido completo propuesto es de aproximadamente 100 km. y puede dedicarse el día saliendo a media mañana para volver por la tarde.



Desde Cepeda de la Mora tomamos dirección a S. Martín de la Vega, tomando en el pueblo el desvío de la derecha dirección Navacepedilla de Corneja, atravesaremos el Puerto Chía, que tiene bastante desnivel y es una carretera poco aconsejable para transitar los días más fríos del invierno, ya que algunas zonas más umbrías se cubren de placas de hielo, hasta llegar a Villafranca de la Sierra, esta villa fue cabeza del más antiguo de los "cinco señoríos menores" del territorio abulense y aparece cartografiada en los primeros mapas de España y puede intuirse en su histórica Plaza Mayor, con soportales, machaderos, casas blasonadas y un hermoso pilón de cuatro caños. Desde esta página se puede acceder a toda la información sobre el pueblo http://es.wikipedia.org/wiki/Villafranca_de_la_Sierra

Continuando la carretera se va a salir a la carretera general de Plasencia, que tomaremos a mano izquierda hasta el desvío de Bonilla de la Sierra, que tomaremos a la derecha, entre los 2 pueblos hay 10 km. Bonilla es un pueblo que al decir de los cronistas “tiene más história que agua”. cuenta con un gran patrimonio cultural heredado de sus antepasados y gracias a que fue alojamiento y visita de reyes, nobles, eclesiásticos y gentes de todo tipo que le hicieron ser la Villa con más relevancia del Valle del Corneja. Hoy, día quedan restos de su gran importancia como la Iglesia de San Martín y las ruinas del Castillo, aparte de alguna vestigie de la antigua muralla que cubría el pueblo.
Más información al respecto en esta web: http://www.ayto-bonilla.com/patrimo.html

En los alrededores del pueblo, el paisaje de encinas ya a nada nos recuerda Cepeda.
De ahí volvemos de nuevo a la carretera de Plasencia y la continuamos hasta la villa de Piedrahita, que es la cabecera del partido judicial al que pertenece nuestro pueblo, y uno de los núcleos de población mayores más cercano.

En este pueblo las posibilidades son múltiples se puede pasear por su plaza de España, y admirar su curiosa fuente. Visitar los alrededores del impresionante palacio veraniego de los Duques de Alba, al que venía Goya de invitado en la época, recorrer las calles, tapear en los bares de la plaza, admirar la iglesia, e incluso en verano traerse el bañador y aprovechar para ir a la piscina, en la parte de atrás del palacio, los jardines que la circundan también merecen su tiempo.

Todo sobre Piedrahita se puede leer en esta página: http://www.aytopiedrahita.com/esp/patrimonio_cultural.htm

Para la vuelta podemos coger la carretera dirección Ávila, hasta Muñana, pueblo en famoso por sus fábricas de embutidos, en el que podemos recalar para tomar acopio de provisiones para nuestras despensas, y emprender el camino de vuelta dirección Narros del Puerto, para volver a Cepeda por el Puerto de Menga después de un intensísimo día.

 

4. Ruta a los pueblos del Valle - Arenas de S. Pedro – Cuevas del Águila

Es un recorrido de 80 km ida y vuelta, se inicia saliendo del pueblo dirección Ávila, para tomar en la Fonda dirección Arenas de San Pedro, bajaremos el Puerto del Pico paralelos a la calzada romana y empezaremos a encontrarnos con otra vegetación más cálida, donde predomina el huerto y el frutal, uno de los lugares que merece la pena visitar es el Molino del Cubo, del siglo XVI, restaurado como restaurante y alojamiento rural de San Esteban del Valle, al que se puede acceder desviándose de la carretera general en el Puerto del Pico en el desvío del vivero para ir por el camino rural, su interés a parte del gastronómico es el de admirar un emplazamiento paradisiaco único.



Seguro que hay más lugares con encanto, animaros a contarnos paradas.
Web de Arenas de S. Pedro : http://www.aytoarenas.com/

Las Cuevas del Aguila se encuentran en el término municipal de Ramacastañas. Su Web. http://www.grutasdelaguila.com/index2.htm

5. Ruta a Ávila Capital

Es una excursión para pasar todo el día, ida y vuelta son 86 km. de recorrido. Ávila es una ciudad que en muy poco tiempo se ha transformado de una forma muy radical.



Más información sobre Ávila: http://www.avilaturismo.com/guia_turismo

 

6. Parque de Monfragüe


7. Hervás – Las Urdes


8. Ruta Pueblos de la Vera – Valle del Jerte – Barco de Avila.

 

 

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